[…] Al hospital ya no iba nadie. Sólo estuvieron allí Aguilar y sus sobrinos, y otro día también dos señores de Israel, no fue nadie más, y las cartas de César Tiempo que le llegaban ya casi todos los días. Al entierro sólo fuimos siete personas, Altabella y Gerardo Diego entre ellos. Ruano estuvo hablando conmigo en el hospital pero no fue al entierro. […] Yo ahora tampoco quiero saber ya nada de nadie. No quiero que vengan a hacer tesis o que me hagan entrevistas, no quiero ir a ningún sitio, no quiero que me graben los de la Residencia de Estudiantes. Además, yo no sé nada, lo poco que sé leer y escribir me lo enseñaba él y tampoco |
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aprendí mucho. ¿Para qué tengo yo que salir en los libros? Esta foto también la hice yo, con la cámara que me regaló él.» |
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Rafael Cansinos Assens falleció en el Sanatorio Ruber de Madrid el 6 de julio de 1964, sobre las ocho de la tarde, con ochenta y un años. |